Una travesía de cuerpos y lugares, donde el movimiento abre caminos de encuentro con quienes habitan la ciudad.
Imágenes vivas entre cuerpos y arquitecturas, un diálogo sensible con la ciudad que atravesamos juntos.
Los cuerpos atraviesan y transforman los espacios, revelando la poesía oculta de la ciudad.
Acompañados por una dj que pincha música en directo y construye, en tiempo real, un espacio sonoro propio. Dos bailarinas llevan altavoces móviles que amplifican y desplazan este paisaje sonoro, creando una experiencia envolvente que se mueve con y entre los cuerpos.
Una experiencia que convierte la calle en escenario y los cuerpos en puentes que conectan, emocionan y reinventan la mirada sobre lo cotidiano.